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Ska-P arrolla con su música el Palacio de los Deportes

Ska-P arrolla con su música el Palacio de los Deportes

Una estampida de ska se vivió en el Palacio de los Deportes y ocasionó baños de cerveza, slam, locura y mucha diversión, mientras se entonaban todos los éxitos de la banda española Ska-P.

Fueron 22 mil los fanáticos que, aproximadamente durante dos horas, desataron el frenesí y cimbraron todo el lugar.

A las 21:00 horas con gran impaciencia, miles de admiradores deseaban que el show diera inicio y cuando por fin salieron los españoles al escenario, una descarga de adrenalina se apoderó de cada persona, que les hizo arrojar todo lo que tenían cerca.

La cerveza volaba por doquier como si hubiera sido algo planeado, los asistentes arrojaron sus bebidas en el momento que inició “Poder pa'l pueblo"; la emoción era tan grande que a nadie le importó, ni las personas de las gradas se salvaron de tal chapuzón.

La gran reacción del público hizo que la banda se sorprendiera y agradeciera la entrega del público mexicano, que no dejo en ningún momento de cantar, ni bailar, todas las canciones que interpretaban.

Como su canción “Estampida”, era lo que se estaba viviendo, especialmente en la sección general, en donde se podía apreciar el slam por toda la pista y se veía cómo una masa humana iba de un lado hacia otro.

Muchos deseaban llegar lo más cerca del escenario y eso obligaba a que los de seguridad sacaran a varios que no soportaban el aplastamiento y la sofocación, pero después de que recuperaban el aliento volvían a meterse al tumulto.

De esa manera la fiesta continuó con “El Gato López”, “Mestizaje”, “Niño soldado”, entre otras. En algunas de sus canciones la banda, liderada por Roberto Gañán, mejor conocido como Pulpul, hacía unos pequeños performance como en “Jaque al rey” en donde uno de los miembros se disfrazó de Rey y actuaba de acuerdo a la letra.

Mientras que en “Crimen sollicitationis”, las pantallas mostraron los vitrales de una iglesia y apareció un cuervo con una sotana religiosa, haciendo un espectáculo muy visual. Aunque lo de menos era la producción escénica, porque tan solo la presencia de la agrupación en el escenario hacia que las masas vibraran de emoción.

Tras haber tocado de varios temas, el cantante detuvo por un momento el concierto para cambiarse la camiseta y explicó que se pondría una nueva, que estaba estampada con el rostro de un fan que iba a verlos en su presentación en México, pero sufrió un accidente y murió, así que le dedicaron una canción llamada “Mis colegas”.

“Nunca se abandona a un amigo, a un seguidor. Esta canción está dedicada a Armando”, dijo el vocalista antes de iniciar el tema.

Después de que ondearon la bandera LGBT en “Colores”, continuaron con canciones como “Intifada”, “No lo volveré a hacer más” saliendo del escenario con “Romero el Madero”, que hizo que todos corearan el famoso “Oe oe oe Ska-P”.

La banda regresó al escenario para interpretar “Full gas”, “Circo Ibérico”, “A la mierda”, cerrando la noche con “El vals del obrero”. “Viva México cabrones”, fueron las últimas palabras del vocalista antes de abandonar el lugar.