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Empleados de Google piden a su CEO cortar contratos con policía

Empleados de Google piden a su CEO cortar contratos con policía
Unos 1,600 trabajadores de Alphabet están solicitando a Google que deje de vender licencias y servicios de tecnología a departamentos de policía.

Unos 1,600 trabajadores de Alphabet, empresa a la que pertenece Google, están solicitando que la marca deje de vender licencias de correo electrónico, así como otros servicios de tecnología a departamentos y agencias de policía.

Los empleados piden al CEO de Google, Sundar Pichai, que "tome medidas reales para desmantelar el racismo", y alega que Google se está "aprovechando" del racismo con contratos comerciales.

Los trabajadores mostraron la petición a la agencia de noticias Reuters, donde se muestran decepcionados ante las acciones de la directiva ante la situación de racismo y protesta social que hay en Estados Unidos, por el movimiento Black Lives Matter. Activistas de derechos civiles en todo Estados Unidos durante años han pedido reducir la vigilancia policial tradicional, y los esfuerzos han cobrado impulso a través de protestas por la muerte de George Floyd.

"No deberíamos estar en el negocio de sacar provecho de la policía racista", dice la petición de Google. Donde se citan las ventas del paquete G Suite de la compañía, que incluye herramientas para correo electrónico, edición de documentos y almacenamiento de archivos, al departamento de policía en Clarkstown, Nueva York.

Un portavoz de Google dijo a Reuters: "Tenemos términos de uso de larga duración para las plataformas informáticas de este tipo de servicios, como son Gmail, G Suite y Google Cloud Platform, y estos productos permanecerán disponibles para que los usen los gobiernos y las autoridades locales, incluidos los departamentos de policía".

La policía de Clarkstown no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

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Google se ha enfrentado a críticas internas en el pasado por ventas y asociaciones que involucran al ejército estadounidense, así como a gobiernos extranjeros que los activistas de derechos humanos consideran autoritarios.

Si bien la compañía se retiró de algunos acuerdos, como el reconocimiento facial, respondió a estas iniciativas diciendo que sigue comprometida a ayudar a los gobiernos con la seguridad cibernética y otros problemas.

"Estamos comprometidos con el trabajo que marca una diferencia significativa para combatir el racismo sistémico, y nuestros empleados han hecho más de 500 sugerencias de productos en las últimas semanas, que estamos revisando", agregó el portavoz.