Política

Lo mío son las botas, los jeans y la música ochentera: Gerardo Peña

Lo mío son las botas, los jeans y la música ochentera: Gerardo Peña

Gerardo Peña Flores, panista y presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso de Tamaulipas, recuerda una frase de su padre que marcó su vida: “¡Yo ya la hice... y tú ya sabes qué vas a hacer de tu vida!”

Esas palabras le cambiaron el chip y a partir de ahí pudo conectarse con el éxito, no solo para estudiar la licenciatura en ciencias jurídicas y la maestría en negocios internacionales, además de otros diplomados y seminarios, sino para hablar y escribir en inglés. Hoy es diputado y líder del Congreso local.

De joven, el legislador fue jugador de futbol y lustró el piso con sus botas y la música de los 80.

¿Qué hace al amanecer?

Me levanto temprano, aunque me desvele; voy a la cocina a preparar y tomar café, tomo mucho café durante el día. Si es día laboral reviso el WhatsApp y la agenda del día para determinar la hora que tengo que estar en algún lugar; cuando no es día laboral me pongo a ver programas del campo, lo disfruto mucho, es algo que me llama la atención y me distrae. Cuando puedo salir, salgo.

¿Qué comida disfruta más?

La comida mexicana me gusta, pero también la japonesa y la china. Soy de buen comer, casi toda la comida la disfruto; la que menos me gusta es la comida de Italia, quizá no es tanto el paladar mío, pero la cocina mexicana me fascina.

¿Y la carne asada?

Me gusta la carne asada como todo buen tamaulipeco y cuando hay oportunidad la disfruto con la familia y con amigos; la pasamos muy bien, aunque mi labor es muy demandante y tengo que andar viajando de un municipio a otro.

¿Alguna fobia?

No tengo, pero la deslealtad es el tema que yo pudiera denominarle fobia. Las personas desleales son algo que no van conmigo y es algo que repudio.

¿Elegancia o sencillez a la hora de vestir?

Me siento más cómodo usando jeans y botas, es mi estilo, aunque en las reuniones uso saco sport sin corbata, que es el atuendo que más utilizo. También hay que darle respeto al Congreso de Tamaulipas, lo que implica estar de traje, corbata y zapatos. Cuando hay sesiones siempre acudo de traje.

¿Qué música le gusta?

Prácticamente todo tipo de música, pero más la de los 80 porque va mucho con mi generación.

¿Cuáles son los recuerdos de esa época?

Era la época, como le llaman hoy, de teenager, entre los 15 y los veintitantos años, cuando más apegado estás a la música; recuerdas vivencias, eventos y amistades, cada que tengo posibilidad siempre pongo música de esa época.

¿Alguna anécdota?

Anécdotas hay muchas, pero recuerdo una convivencia con mi padre y también mi mejor amigo, quien falleció en 2010. Me enseñó muchas fortalezas, así como mi señora madre me enseñó mucha fortaleza, ambos fueron un factor importante en mí.

¿Cuál fue esa anécdota?

En alguna época de mi vida estaba en la holgazanería, me levantaba tarde para no ir o llegar tarde a la escuela, mi papá vivía fuera de donde yo estaba y él me hablaba todos los días en la mañana y yo me hacia el despierto. Un día me llamó y le dije que estaba despierto y la verdad es que estaba acostado, él llegó en ese momento y me dijo: “¡Yo ya la hice, tú ya sabes qué vas a hacer de tu vida!”. Esto me ayudó mucho, creo ser una persona responsable siempre tratando de lograr los objetivos y, como lo estoy haciendo hoy, cumpliendo con el compromiso que hice con los tamaulipecos.

¿Cómo se ve en 10 años?

Me veo siendo feliz y pleno, viendo a mis hijas realizadas, que hayan podido terminar sus estudios, estén trabajando en una empresa o teniendo su propio negocio, siendo mujeres de bien.

De no haber sido político, ¿a que se dedicaría?

Seguramente sería empresario o futbolista. Disfruto mucho el futbol, de joven jugué mucho, muchísimo y llegué a tener muy buen nivel competitivo; si en aquel entonces me hubiera aplicado, quizá habría sido profesional en ese momento, pero en esa época era: estudiar o jugar futbol, pero mi padre me hizo la reflexión de que si me lesionaba, ahí se truncaba la carrera como futbolista y sin haber estudiado no tenía un futuro promisorio. Quizá me hizo “manita de puerco”, como se dice, y me decidí por estudiar y no me arrepiento.

¿Su mensaje a la juventud?

Invitaría a los jóvenes a que se preparen todos los días y que sepan que sí se puede alcanzar el éxito y los sueños siempre que haya dos cosas: mente y corazón. En la medida que tenga uno los objetivos claros y le ponga corazón, decisión y valor, normalmente el resultado y el éxito vienen por añadidura.

¿Y a los aspirantes a la política en el estado y el país?

A quienes quieran incursionar en la política puedo decirles que tienen que prepararse mucho, hay que estar informados, actualizados y conocer los asuntos locales, municipales, estatales, nacionales e internacionales para poder opinar y participar en los cambios o las gestiones que se tienen que hacer, además del estudio y la disciplina para ir derechos como una flecha al objetivo.