Opinión

La cura: el mercado

La cura: el mercado
Queda claro que la economía de mercado es imperfecta, no obstante, es el mecanismo más efectivo para garantizar que la vacuna tenga un mayor alcance, opina Ángel Huerta.

(Expansión) – Un fantasma recorre el mundo: el del libre mercado.

Una de las disputas ideológicas más antiguas, pero también una de las más vigentes, es entre los partidarios del libre mercado y aquellos que abogan por una economía centralizada. Naturalmente, con el paso del tiempo se ha matizado, pero sigue siendo una discusión muy relevante.

Este debate ha sido históricamente tan importante que, incluso, llegó a dividir al mundo en dos bandos durante la Guerra Fría, la cual, aunque no confrontó a los antagonistas de manera directa, sí tuvo consecuencias graves como guerras subsidiarias en diferentes latitudes del mundo, y que se saldó con la victoria de los capitalistas.

En el contexto de la actual emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus, esa victoria se refrenda.

La urgencia por encontrar pronto una cura para el COVID-19 ha detonado una carrera entre compañías farmacéuticas y laboratorios, que compiten entre sí para conseguirla.

Si bien el desarrollo de una vacuna implica altos niveles de inversión en Investigación y Desarrollo (I+D), lo cual presionaría su precio inicial para los primeros consumidores, una mayor competencia, la producción masiva, y la protección a la innovación (patentes), conceptos fundamentales de la economía de libre mercado, permitirán que el precio de cada dosis tienda a bajar hasta ser accesible para el consumidor final.

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Además, contrario a la opinión popular, el comercio libre también permitirá que más países tengan acceso al antídoto, aunque no hayan participado directamente en el desarrollo de la vacuna, y facilitará que más personas puedan adquirir el tratamiento por sus propios medios, y no estar a expensas de terceros.

Entre las compañías que ya se encuentran trabajando en diferentes etapas de la vacuna están Moderna, Inovio Pharmaceuticals, Novavax, Johnson & Johnson, y Pfizer, en su conjunto podrían producir cientos de millones de dosis para 2021, haciendo que el precio tienda a moderarse. Las primeras proyecciones estiman que cada dosis valdría entre 100 y 1000 pesos mexicanos.

Por supuesto que aun así habrá muchos a quienes les será imposible adquirir la medicina, y por esta razón, es a esta población vulnerable a la que los gobiernos deberán atender. Además, también queda claro que la economía de mercado es imperfecta, no obstante, es el mecanismo más efectivo para garantizar que la vacuna tenga un mayor alcance.

Asimismo, cabe señalar que diferentes gobiernos y organismos internacionales también están financiando algunos estudios, pero no suelen hacerlos por sí mismos al carecer de capacidades productivas de gran escala, ya que su propósito no es ese.

Por otro lado, también es justo señalar que el sector privado no es el único responsable de superar la pandemia. Las dimensiones globales de esta emergencia exigen un esfuerzo conjunto de compañías, estados, y sociedades, pero sí son las empresas, las que, motivadas por incentivos, son las que hallarán una cura.

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Incluso, la economía de libre mercado, podría ser la cura de la otra enfermedad, una vez superada la pandemia: la recesión económica.

Estas son las bondades del mercado.

Nota del editor: Ángel Huerta es analista económico de Grupo Financiero Bx+. Es economista y aprendiz de matemático. Le gustan los tacos, la música clásica, y las discusiones académicas sobre crecimiento económico y desarrollo social. Tuitea, luego existe en @aiihmonzalvo . Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

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