Opinión

Apoyos para comprar casa y el riesgo de "comprar ahora y pagar después"

Apoyos para comprar casa y el riesgo de
La decisión de comprar un inmueble implica crear un hábito de ahorro previo y plena conciencia de que asumirás un compromiso de pago a largo plazo, opina Fernando Soto-Hay.

(Expansión) — Los datos de la Asociación de Bancos de México (ABM) son contundentes: en el país existen un millón 150,000 créditos hipotecarios y casi el 25% de los acreditados optó por alguno de los programas de apoyo por parte de la banca durante la pandemia por COVID-19.

Además, la cancelación de créditos hipotecarios ha sido muy baja, solo 5%, y el índice de cumplimiento de pago es superior al 97%, uno de los más altos a nivel mundial.

Sin duda esto último es un reflejo de la importancia de la formación de patrimonio a través de la vivienda para los mexicanos y de las medidas oportunas que tomó la ABM para apoyar a quienes deben enfrentar el pago de sus mensualidades en un panorama temporal de incertidumbre.

Los beneficios ayudaron a que muchas personas no cayeran en mora, en incumplimiento de pagos y que no afectaran su buró de crédito. Sin embargo, es muy diferente brindar apoyo a quienes ya tienen un crédito hipotecario y lo han estado pagando puntualmente a través del tiempo, a ofrecer alternativas estilo “compra ahora paga después”, lo cual desde mi perspectiva no es lo más adecuado para las personas que quieren comprar una casa o departamento.

Lee más

Recientemente, el Infonavit y algunos bancos anunciaron la aprobación de una medida que da la oportunidad a los nuevos acreditados de que aplacen hasta cuatro meses el primer pago de sus mensualidades. El objetivo es que las personas que no han visto afectados sus ingresos por la recesión, algo que se agravó con la pandemia, no aplacen o suspendan su decisión de compra y que, al mismo tiempo, se reactive la venta de inmuebles.

Si bien es loable, no hay que perder de vista que es muy fácil caer en la tentación de asumir responsabilidades que quizá sea difícil poder cumplir después. ¡Ojo porque en esos casos no se está asumiendo el compromiso de pago desde el principio! Puede pasar que no se tiene la suficiente certeza de flujos futuros y/o del nivel de ingresos. En ese sentido, las personas se pueden perder en el espejismo de que es fácil tomar una decisión financiera tan relevante y que al inicio no les va a costar vivir en esa casa.

OPINIÓN: La casa, fuente de certidumbre durante y después del COVID-19

La decisión de comprar un inmueble implica crear un hábito de ahorro previo y plena conciencia de que asumirás un compromiso de pago a largo plazo. Evitar hacer el primero pago por un periodo de 4 a 6 meses no marca gran diferencia en la vida de un crédito hipotecario, aunque sí “ayuda” a que vivas “gratis” unos meses en tu casa.

Al contratar un crédito hipotecario se tiene que ver más allá de esos meses de gracia sin pago; hay que revisar y comparar aspectos más importantes como la tasa de interés, el plazo y la mezcla de amortización de capital que tienen los créditos hipotecarios, algo que es muy distinto entre uno y otro.

En mi opinión, si el Infonavit quiere ayudar genuinamente a la gente —como creo que es el caso en esta administración a diferencia de las anteriores — lo que tendría que hacer es bajar su tasa de interés que hoy es de 12%. Se trata de una tasa elevadísima que va en contra de la propia ley del instituto de vivienda, la cual establece que la tasa que debe cobrar a sus acreditados derechohabientes tiene que ser “barata”.

Asimismo, es momento para que los bancos usen toda su creatividad y, por ejemplo, ofrezcan créditos a 30 años que se conviertan a créditos a 15 y 20 años a partir del séptimo año de la vida del financiamiento. Una medida como esa exigiría menos ingresos para acreditar, pagar una mensualidad mucho más baja y comprar casa hoy ganando el efecto de la plusvalía a mediano plazo.

LEE: El Infonavit revive los descuentos por liquidación anticipada

Al año siete, la mensualidad se incrementará significativamente, pero para entonces se ha contado con un colchón de tiempo para ahorrar y generar los ingresos necesarios para afrontar ese aumento sin haber perdido la oportunidad de comprar ahora y comenzar así la formación de patrimonio.

Invertir en un inmueble aun en un periodo de pandemia no implica riesgos para aquellos perfiles que se asesoran y se preparan adecuadamente para la adquisición, el riesgo está en tomar alternativas sin analizar todo el contexto.

Nota del editor: Fernando Soto-Hay es fundador y director general de Tu Hipoteca Fácil y cofundador de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad. Síguelo en Twitter o contáctalo al correo [email protected] . Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión