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Cruceros protegen al tiburón; presencia de visitantes inhibe pesca

Cruceros protegen al tiburón; presencia de visitantes inhibe pesca

CIUDAD DE MÉXICO.

El cierre “hasta nuevo aviso” de isla Guadalupe, en Baja California, pone en riesgo investigaciones científicas que desde hace 13 años se realizan de manera continua sobre el tiburón blanco.

La suspensión de actividades decretada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), desde finales de marzo, en esta reserva rompe con el monitoreo biológico que se hace del rey de Guadalupe año con año para estimar el tamaño, estructura y tendencia de su población.

Los resultados del censo anual ayudan a afinar la estrategia y programas de protección y conservación del tiburón blanco, especie amenazada que juega un rol importantísimo en el ecosistema.

“Sin lugar a dudas, si hay una pausa o un alto en la investigación científica que cada año se realiza, pues obviamente va a haber un sesgo, el monitoreo va a tener ese brinco por la falta de datos científicos”, lamentó Erick Hidalgo, biólogo marino de la organización Pelagic Life.

Para conocer la salud del tiburón blanco en México, no hay otro lugar que isla Guadalupe, porque es su único centro de agregación en el país, donde interactúan ejemplares adultos y juveniles, en aguas transparentes, con una visibilidad a más de 30 metros de distancia.

“Para poder saber cuál es el estado del tiburón blanco en México, isla Guadalupe es una buena herramienta; muestrear en Guadalupe te dice cómo está en general el tiburón blanco en México, porque es muy difícil andar muestreando en campos pesqueros en toda la península, porque es desértica, se necesita mucha lana y mucho tiempo”, comentó Omar Santana, maestro en ecología marina.

Asesino serial

El también integrante de la organización Ecología, Cielo, Mar y Tierra, quien desde 2012 realiza el monitoreo de la población de tiburón blanco en isla Guadalupe, destacó que los cruceros cumplen una función muy importante para cambiar la imagen de asesino en serie que tiene la especie y que fue generada por películas de ciencia ficción.

Explicó que después de que los turistas ven cara a cara al tiburón blanco nadando tranquilo y apacible en su hábitat, aprenden a quererlo y valorarlo como una especie carismática y curiosa a la que hay que cuidar y conservar.

“Automáticamente se te cambia el chip de lo que tú te imaginabas, después de ver la película de Tiburón o de cualquier película, porque siempre salen como un factor de pánico o de miedo”, indicó.

Al respecto, Erick Hidalgo, asociado de Pelagic Life, señaló que los miles de visitantes que acuden a isla Guadalupe a conocer el tiburón blanco, durante la temporada de avistamiento, que va de julio a noviembre, y que suben videos y fotografías a sus redes sociales para contar su grata experiencia, ayudan a borrar el mito que persigue a la especie.

“Realmente las imágenes fijas y los videos son los que han mostrado al resto de la población que el tiburón blanco no es una máquina asesina, como se dice erróneamente, eso es lo que ha ayudado a desmitificar al tiburón blanco”, manifestó el especialista.

Reinicio de actividades

Erick Hidalgo agregó que tomando el ejemplo de otras áreas naturales protegidas como isla Espíritu Santo y Cabo Pulmo, se deben reanudar las visitas a la Reserva de la Biosfera isla Guadalupe, cumpliendo con las medidas sanitarias y de seguridad para evitar contagios de covid-19.

Dijo que además de aliviar el problema económico que enfrentan las cientos de familias que trabajan en esta actividad, el tiburón blanco tendrá más protección con el ir y venir de los cruceros que ahuyentan a flotas de pesca furtiva, como es el caso de los piratas chinos que acechan aguas mexicanas.

“El quitar los ojos de ahí de la isla obviamente incrementa el riesgo, no se sabe realmente si hay algún barco de pesca furtiva cerca, pero como todos sabemos, esa flota no tiene fronteras y puede acceder en cualquier momento”, advirtió Erick Hidalgo.

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