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Caso Raniere. Cautiverio de mexicana, consentido por padres: testigo

Caso Raniere. Cautiverio de mexicana, consentido por padres: testigo

El cautiverio de la mexicana Daniela Fernández, sucedido entre 2010 y 2012, fue narrado a detalle ayer en la Corte de Brooklyn por la testigo Lauren Salzman, encargada por órdenes de Keith Raniere, de supervisar el virtual secuestro de la mujer, quien cometió el pecado de fijarse en otro hombre y cortarse el pelo, faltando a "las reglas" ordenadas por el cacique de Nxivm.

"De las cosas que hice en 20 años que trabajé para Raniere y los delitos que admití esto fue lo peor", respondió Salzman y rompió en llanto.
"¿Qué les puedo decir? Mantuve a Daniela en una habitación casi durante dos años". Sin embargo, Raniere se mantuvo firme en su castigo: "Para ella será una experiencia que la ayudará a crecer".

Salzman destacó el consentimiento que los padres de las niñas Fernández tenían del "correctivo".

Incluso la madre, quien identificó como Adriana, pidió quedarse en la habitación contigua para que Daniela sintiera que la decisión también la hacía sufrir a ella.

Camila y Mariana formaban parte del grupo de esclavas sexuales exclusivas del líder y el hermano Adrián, quien era el mandadero del falso gurú. En algún momento, la madre de las hermanas Fernández asistió a un funeral y luego se inscribió al curso "El libro del conocimiento" y abandonó a la hija "prisionera".

Desesperada, la joven Daniela Fernández escribió en carta a Raniere donde clamaba: "¡Déjenme salir, me estoy deshaciendo!". Camila Fernández pidió hablar con su hermana, pero Laureen se lo impidió: "La familia no puede intervenir".

En otro punto a finales de 2017 y con Raniere huyendo, Alex Betancour le confesó a Salzman que Nicole, una ex esclava del grupo DOS se acercó con Emiliano Salinas para decirle que Keith la había obligado a tener sexo y que eso lo molestó mucho. La siguiente vez que Laureen lo vio, Salinas le dijo que pensaba abandonar Nxivm y eso la entristeció.

Salzman relató cuando la policía mexicana llegó a la casa de Puerto Vallarta, donde Raniere se evadía. 

"Lo que hizo fue esconderse en un clóset y me envió con los oficiales a que les preguntara si tenían orden de aprehensión".

Pese a estar prófugo, Raniere aún planeó una orgía de "re-compromiso" en México con sus esclavas del primer nivel incluyendo Salzman, la actriz de Smallville, Allison Mack, la estrella de Battlestar Galactica, Nicki Clyne, Daniela Padilla "y las otras".

En ese primer círculo también figuraban las mexicanas Loreta Garza Dávila, Mónica Durán y Rosa Laura Junco, la que, dijo Salzman el lunes, no interesaba sexualmente al líder, pese a haber comprado una casa en Waterfront, Michigan, que puso a disposición del grupo. La dinámica sería que entre todas le practicarían sexo oral a Keith.