Cultura

Salvador Elizondo a través de sus Diarios

Salvador Elizondo a través de sus Diarios

Diarios es un registro de ideas y proyectos que, con ejemplar disciplina, Salvador Elizondo comenzó a escribir en la adolescencia y continuó hasta casi el final de su vida.

Con prólogo, selección y notas de Paulina Lavista, segunda esposa de Elizondo, quien vivió con él 37 años, tres meses y 29 días, este libro ofrece una experiencia fascinante: la de asomarse por el ojo de la cerradura al mundo más íntimo de un artista, que de niño quiso ser torero.

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Los Diarios comienzan en enero de 1945, cuando Salvador tenía 13 años y estaba internado en Elsinore, una escuela militar de Los Ángeles, California. Recogerá esta experiencia en su relato homónimo, en el que los sueños tienen memoria y se confunden con la realidad.

Aquí aparecen los primeros amores del escritor; en febrero de 1948 piensa terminar su primer libro y dedicárselo a Diana Martínez Solares, de la que estaba enamorado. Ese mismo año, después de una breve estancia en Ciudad de México, viaja a Ottawa para estudiar la preparatoria. Entonces, pensando en la muchacha que amaba, escribe: “¡Este es el principio del desastre! ¡Adiós, Diana! ¡Adiós alegría de vivir!”.

En Ottawa, escribe poesía, traduce ensayos y poemas, hace dibujos y se enamora de la canadiense Louise. En 1951 estudia pintura y en mayo de 1952 vuela a París. Tiene 19 años, está decidido a convertirse en pintor y abandona un tiempo la escritura. De regreso a México, planea exposiciones, lee vorazmente a Joyce y se deslumbra con la belleza de la recientemente fallecida Pilar Pellicer.

Los Diarios son una ventana a través de la cual se ve la vida entera de Elizondo. En los 60 habla de su matrimonio con Michèle Albán, del nacimiento de sus hijas Mariana y Pía, de su amistad con Octavio Paz, José de la Colina y Luis Buñuel; de la publicación de su primer libro llamado Poemas. Son los años de las revistas S.N.O.B. y Nuevo cine, y de su consagración con la publicación en 1965 de la novela Farabeuf o la crónica de un instante.

Salvador Elizondo es uno de los escritores más cultos de México. Sus viajes por el mundo, el dominio de varios idiomas, su interés por la música, la pintura, la poesía, el cine, le abren amplios horizontes. En 1965 filma un cortometraje, un poema visual totalmente hablado en francés, con voces en off, entre otras, del propio Elizondo y Luis Buñuel.

Divorciado de su primera esposa, el 17 de diciembre de 1968 se casa con la fotógrafa Paulina Lavista, con quien estaría el resto de su vida y con quien tuvo a su hijo Pablo. En 1976 ingresa a la Academia Mexicana de la Lengua y en 1981 a El Colegio Nacional. En Diarios continúan los logros, los libros, los apuntes sobre su vida privada, pero también acerca de los personajes y sucesos del país y del resto del mundo.

Diarios (1945-1985) es la oportunidad de asomarse a lo más íntimo de un escritor original y vanguardista, que amó la literatura y el arte, que se interesó profundamente por el cine —dirigió la película Apocalypse 1900, uno de sus cuentos, Narda o el verano, fue filmado en 1970 por Juan Guerrero y sus textos sobre este arte se encuentran reunidos en Luchino Visconti y otros textos sobre cine— y dejó una obra que exige la absoluta y permanente atención del lector.

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