Cultura

El misterio del documento "robado" del Archivo Histórico de la ciudad

El misterio del documento

El lunes, EL UNIVERSAL reportó que habían robado “El Diario del Imperio” y que correspondía a los meses de julio a diciembre de 1867, que se encontraba en el Archivo Histórico de la Ciudad de México. La noche de ese mismo día, la Secretaría de Cultura capitalina envió un comunicado en el que dijo que la colección del Diario en realidad va de mayo de 1865 al 19 de junio de 1867 y que “se encuentra completa”. Señaló que entre diciembre de 2019 y enero de 2020, la biblioteca Joaquín García Icazbalceta (donde está la colección) atendió a “36 visitantes, con 43 consultas y ninguna de ellas vinculada a ‘El Diario del Imperio’. La bitácora del servicio de vigilancia, que se revisa diariamente, no registra ningún incidente ni anormalidad en las dos últimas semanas de diciembre de 2019 y en las dos primeras semanas de enero de 2020”. Hasta aquí todo parecía estar claro; sin embargo, a través de una tarjeta informativa, la Jefatura General de la Policía de Investigación capitalina señaló que abrió la carpeta CI-FCH/CUH-6/UI-3S/D/00041/01-2020, luego de que la doctora en Historia del Arte por la UNAM, Donají Morales Pérez, directora del Archivo Histórico, denunciara un presunto robo: “Carlos Barrera López, encargado de la red de bibliotecas que están bajo el resguardo del Archivo, realizaba el cotejo del inventario de 2019, percatándose que existía un faltante del volumen de ‘El Diario del Imperio’, que corresponde a los meses de julio a diciembre de 1867”. Luego entonces, ¿qué autoridad saldrá a explicar si realmente existe un faltante, qué documento es y, en todo caso, si pertenece al “El Diario del Imperio” o a otra colección?

El Zapata de Fabián Cháirez, ahora en la colección del Metro

Es un hecho que el Zapata original de Fabián Cháirez no se quedará en México, que tras su exhibición en Bellas Artes pasará a formar parte de la colección de Tatxo Benet, quien ha reunido más de 70 obras con una historia de censura. Sin embargo, la pieza de Cháirez no se va del todo ni su recorrido por el país ha concluido. Sucede que la pintura —la misma que tanto enojo provocó entre algunos descendientes de Emiliano Zapata e integrantes de organizaciones de campesinas de Morelos que confunden la herencia del líder con un pensamiento machista— ha pasado a ocupar, por obra de la imaginería popular, el espacio de la imagen de la estación Bellas Artes en algunos de los trenes de las líneas 2 y 8 del Metro de la Ciudad de México. El cambio de ícono no pasó desapercibido para el artista Gabriel de la Mora, quien, justamente, por estos días prepara su exposición Originalmentefalso, que abrirá el 4 de febrero en el Museo Nacional de Arte. De la Mora llevó la imagen a sus redes sociales con preguntas sobre si es original, falso o copia. Suerte de ocurrencia, chiste, crítica, chispazo de humor y creatividad, lo cierto es que la apropiación es un happening que da nuevo sentido a la obra que intentaron censurar.