Cultura

Antonio Cores: murió el último fotógrafo de Pablo Picasso

Antonio Cores: murió el último fotógrafo de Pablo Picasso

Antonio Cores, prominente fotógrafo español que utilizó su lente lo mismo para la publicidad que para la exploración documental, de moda o arquitectura, murió este lunes a los 84 años de edad, a causa de un cáncer que le fue detectado a principios de año.

Nacido en la provincia española de Cádiz, podía presumir un portafolio confeccionado con exotismo y aventuras. Cultivó un talento reservado para la élite humana: la amistad. No en vano su hijo Iván lo describió en su blog como “un hombre que ama la aventura y vive al límite, dotado de una habilidad inusual para resolver cualquier meta; [...] hombre hecho a si mismo, inteligente, instintivo y perseverante con todo aquello que se propone, en lo que cree y por lo que lucha, gran amigo de sus amigos”.

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Le sobraban razones para jactarse de las relaciones que coleccionó. Entre sus allegados se contaban, entre otros, el bailarín y coreógrafo Antonio Gades, el guitarrista Paco de Lucía, el arquitecto español Alejandro de la Sota y el torero Luis Miguel Dominguín. Fue este último quien presentó a Cores con Pablo Picasso en la primavera de 1966. Deslumbrado por su carisma y el irreprochable talento de sus imágenes, el pintor malagueño no sólo se volvió amigo cercano del fotógrafo, también le abrió las puertas de su estudio en Vallauris y le permitió tomarle una serie de instantáneas en el Castillo Grimaldi (actual Museo Picasso de Antibes) y en Mougins, villa predilecta de la élite cultural europea, donde el creador cubista falleció el 8 de abril de 1973.

Rafael Alberti, Pablo Picasso, Luis Miguel Dominguín y Anotnio Gades | Fotografía: Antonio Cores


El texto curatorial preparado por Luis Hernando para la exposición Picasso visto por Antonio Cores, presentada en 2012 en el Museo de Arte Moderno de Santander y Cantabria, destaca que esas fotografías “permiten reconstruir interesantes aspectos no sólo de lo que fue su encuentro, sino de los lugares que frecuentaba y de las personas que rodeaban al artista malagueño en el último tramo de su vida”.

Tras su encuentro con Picasso, y luego de un primer viaje a África donde capturó la vida del continente, desde Argelia hasta la República Democrática del Congo, Cores se embarcó con su entonces esposa Babette Valls y su hijo Iván en el Ocean Spirit, un velero que fue su hogar durante algunos años, para realizar varias comisiones de National Geographic. Cruzaron el Atlántico en 16 meses, pero el viaje terminó precipitadamente el 24 de diciembre a causa de un accidente en las costas de Santo Domingo. Todo el material recabado durante la expedición se perdió: negativos, pertenencias e incluso la embarcación. Pero Cores y su familia sobrevivieron para ver el amanecer de la Navidad de 1974.

"Fue durísimo, ahí quedó lo que tenía y yo me quedé en ceros", le dijo a Adriana Malvido en una entrevista publicada en Laberinto en mayo de 2013.

De su obra destaca el libro fotográfico Marabouts, Maroc (Gallimard, 2010), con textos del poeta Tahar Ben Jelloun, donde se reúnen las imágenes que capturó con Beatriz del Río —su compañera por más de 30 años y madre de su hijo Adrián— durante un viaje de cinco meses por Marruecos. Sus últimos años, Cores los dedicó a la digitalización y clasificación de su obra.

Una frase de aquella entrevista con Malvido resume su espíritu rebelde: "siempre pensé hacer algo diferente a lo que veía en las fotos de otros. Lo que me enseñaron quienes admiré, fue a hacer algo propio".

Picasso en acción | Fotografía: Antonio Cores

ÁSS