Cultura

Anthony Kiedis. La autobigrafía un músico en redención

Anthony Kiedis. La autobigrafía un músico en redención

Scar Tissue, escrito por Anthony Kiedis en colaboración con Larry Sloman, publicado en español por Capitán Swing, es un relato duro y honesto, un ajuste de cuentas con un pasado de excesos y autodestrucción que comenzó cuando Anthony tenía doce años y su padre, en ese momento traficante de pastillas, marihuana y cocaína en Hollywood, lo inició en el consumo del cannabis. Para él fue la entrada a un universo fascinante, y también peligroso.

Kiedis nació el 1 de noviembre de 1962 en Michigan. Sus padres se divorciaron en 1966 y él se quedó con su madre hasta 1974, cuando se mudó a California con su papá, aspirante a actor y personaje conocido en el mundo de los clubes nocturnos donde distribuía drogas. Entró a la escuela, era un buen alumno y al mismo tiempo un crápula. Robaba, se drogaba y acompañaba a su padre a fiestas con personajes famosos y ríos de alcohol y cocaína.

Te recomendamos: ¿Qué come un dictador?

En Fairfax High School conoció a Michael “Flea” Balzary, Hillel Slovak y Jack Irons, con quienes formaría el grupo que se convertiría en Red Hot Chili Peppers. Estuvo un tiempo en la Universidad de California, pero su adicción se había desbocado y además de marihuana, pastillas y coca, comenzó a consumir heroína; dejó la escuela y a partir de 1983 se embarcó en el proyecto más importante de su vida: tocar en una banda de rock.

Con deserciones y fichajes, Red Hot Chili Peppers fue escribiendo su historia. Pero los excesos de Anthony desesperaron a Flea, el más incondicional de sus amigos, quien estuvo a punto de renunciar. “Habíamos creado —recuerda Kiedis— este grupo alucinante de funk basado únicamente en el baile, la energía y el sexo”, pero lo estaba destruyendo. Red Hot siguió adelante a pesar de todo, llegaron la fama y el dinero, y una vida más desaforada.

Desde 1974 y hasta el año 2000, Kiedis vivió el vértigo de la farmacodependencia. En 1988 se sometió a su primer internamiento de desintoxicación, pero sus recaídas eran constantes. Una vez estuvo cinco años sin consumir, pero inesperadamente volvió al infierno de las drogas. Se volvió un lastre para Red Hot Chili Peppers y, a pesar de ser el fundador, fue despedido. No encontraba la puerta de salida y sus buenas intenciones se estrellaban contra el muro insalvable de la adicción.

En sus años de excesos, vio a muchos de sus amigos caer. En 1988 Hillel Slovak murió de una sobredosis de heroína. Kurt Cobain también murió y otros abandonaron su carrera por las drogas. El 24 de diciembre del 2000 decidió dejar de drogarse. Rehizo su carrera y su vida. Su grupo, un tiempo a la deriva, volvió al camino del éxito y desde entonces él se dedica a escribir y a ayudar a otros adictos sin tratar de sermonear a nadie.

Scar Tissue transita por el estrellato, el libertinaje, la farmacodependencia y, sin moralismos, por el largo y difícil camino de la redención.

SVS | ÁSS